Posverdad

 

Imagen con licencia Creative Commons. Autor GDJ. Obtenida de https://pixabay.com/es/vectors/verdad-mentiras-filosof%C3%ADa-sabidur%C3%ADa-2069843/

Un virus en el ordenador puede ser un buen símil para explicar qué es realmente la posverdad. En el mundo de la comunicación también existen virus que son las mentiras o la llamada “posverdad”.

El neologismo posverdad surge por la necesidad de llamar por su nombre a la distorsión de la realidad, con el fin de modelar o manipular la opinión pública. El origen se le atribuye a un bloggero llamado David Roberts, quien acuñó en 2010 la llamada “política de la posverdad” en un blog para la revista electrónica Grist.

Sin embargo, en 2004 Ralph Keyes utilizó el concepto en su libro The Post-Truth. Y ese mismo año, el periodista de nacionalidad estadounidense, Eric Alterman hizo referencia a la posverdad para referirse a la estrategia que utilizó el presidente Bush tras los atentados del 11-S.

Existen diferentes orígenes a los que se le atribuye el peso mediático que supone en la actualidad el concepto de posverdad: una de ellas es la victoria del populismo en las elecciones que tuvieron lugar el 8 de noviembre de 2016 en Estados Unidos, y en las que se enfrentaban a Hillary Clinton, perteneciente al Partido Demócrata; y a Donald Trump, representante del Partido Republicano.

El Brexit en Reino Unido también ha dado forma al concepto que estamos tratando. El protagonista de ambas situaciones (la verdad) brilla por su ausencia. Donald Trump, el actual presidente de Estados Unidos, quien paradójicamente señala a los medios como “mentirosos” por destapar información que según él no ha pronunciado, ha realizado 9 mil 14 afirmaciones, que son falsas, durante 773 días de gobierno, según la investigación realizada por el periódico The Washington Post y publicada el 4 de marzo de 2019. Todo ello gracias a la base de datos de The Fact Checker, que analiza rigurosamente cada declaración sospechosa del presidente.

Base de datos de The Fact Checker: 

https://www.washingtonpost.com/graphics/politics/trump-claims-database/?utm_term=.44f0cb6ad1b9

Por todo ello, la era de la posverdad en la que nos encontramos se asocia principalmente a Donald Trump y a sus propuestas falsas que dicta en numerosas ocasiones; pero la realidad es que ya no sólo se alude este concepto a la situación política en Estados Unidos, sino que va más allá y acaba ocupando otros campos, como por ejemplo y sin ir más lejos, en las redes sociales también existe esta práctica.

Las redes sociales tienen, como todos sabemos, sus ventajas e inconvenientes. Un estudio realizado concluye que más del 60% de la población estadounidense recurre a estas plataformas para informarse de los sucesos ocurridos en la vida cotidiana, como también lo hacen la mitad de los europeos.

http://www.europarl.europa.eu/news/en/headlines/eu-affairs/20170331STO69330/fake-news-how-to-counter-misinformation

Facebook, que encabeza la lista de las redes sociales más utilizadas en 2019, junto con Twitter que se encuentra en el cuarto puesto, ayudan a seguir consolidando el país democrático en el que vivimos ya que ambas permiten que podamos compartir nuestra opinión, pero a su vez tienen la capacidad de cultivar mentiras y bulos, que además viajan a gran velocidad.

https://thesocialmediafamily.com/redes-sociales-mas-utilizadas/


Como dice el dice el doctor y protagonista de la famosa serie House:

“TODOS MIENTEN”

Está en lo cierto, ya que la mentira es incluso más antigua que la propia verdad. Si nos paramos a pensar, la posverdad ya existía incluso en la Grecia Clásica con los sofistas y sus habilidades en la oratoria. La diferencia es el altavoz (medios de comunicación), pues actualmente es más sencillo que la mentira se pronuncie y llegue más lejos que en la Antigüedad, por ello es un arma que ha triplicado su fuerza, y forma parte de nuestro día a día.

Cualquier persona puede ser sujeto de la posverdad si cuenta una información basada en mentiras, apelando a las emocionas de los oyentes con el fin de persuadir para lograr sus objetivos. Como también cualquier persona puede ser víctima de la comunicación. Lo más llamativo de todo es que nosotros mismos hemos permitido que la mentira se acomode en nuestras vidas y tenga asiento VIP en el sofá de nuestras casas. En lugar de rechazar este concepto lo hemos aceptado de tal forma que en el año 2016 el Diccionario Oxford ha aceptado su uso habitual.

Es cierto que actualmente los protagonistas de la posverdad son políticos, como afirma The Economist en un post titulado “Yes, I’d lie to you”, en el que dice que la forma en la que hoy mienten puede causar verdaderos estragos.

https://en.oxforddictionaries.com/word-of-the-year/word-of-the-year-2016

Si aceptamos la posverdad, aceptamos no conocer qué hay más allá de las palabras que salen de la boca de cualquier persona, y también aceptamos que una persona con poder, como Donald Trump, nos manipule mediante la palabra.

 

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